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LA PIRÁMIDE DE KEOPS
Desde su ascención al trono, el faraón Kéops (o Khufu) lanza la más colosal empresa de construcción de todos los tiempos: su tumba tendrá la forma de una gigantesca pirámide. Escoge la meseta de Gizeh, al abrigo de las crecidas del Nilo, pero lo suficientemente cerca del río para que los bloques de piedra puedan ser transportados en balsas, y confía la obra a los arquitectos reales: el príncipe Hemiunu y el príncipe Wepemnofret.
UNA OBRA FORMIDABLE
"Más de cien mil hombres trabajaron durante 20 años", nos dice el historiador griego Herodoto. Seguramente exagera. En realidad, cinco mil hombres trabajan permanentemente en la cantera: se trata de trabajadores especializados, arquitectos, contramaestres y talladores de piedra, profesionales de la construcción y decoración. Durante el período de las crecidas del Nilo, es decir al rededor de tres o cuatro meses, el rey recluta campesinos por miles. Estos, obligados por el río a abandonar las tareas agrícolas, van a realizar el trabajo más pesado, particularmente el transporte de las piedras. Contrariamente a lo que muy a menudo se cree, no se trata de esclavos, puesto que se les remunera por su trabajo. La mayoría de las piedras necesarias para la construcción de la pirámide son extraídas de afloramientos sobre la propia meseta. La técnica es simple: se insertan cuñas de madera en las fallas de las vetas calcáreas y se empapan en agua. Al hincharse la madera, hace estallar la piedra. Los bloques son tallados y después llevados en trineos hasta los pies del monumento. Los obreros disponene de herramientas de cobre y piedra dura. Utilizan grandes cantidades de palancas, de cuerdas de caña trenzada y rampas de tierra que permiten llevar las piedras a la altura deseada. Según las pinturas de la tumba de Dehutihotep, se sabe que de esta manera bastan 172 hombres para transportar una estatua de setenta toneladas y ocho hombres solamente son necesarios para un bloque normal de dos toneladas y media. Para el revestimiento final, Kéops hace traer por barco piedra calcárea blanca, brillante y fina de Troyu y granito de Assuán. Las piedras son perfectamente calzadas, no se puede insertar entre los bloques ni la hoja de un cuchillo.La pirámide, blanca y lisa, es finalmente recubierta en la cima por láminas de oro que reflejan los rayos del Sol. Lamentablemente, este revestimiento no consiguió llegar hasta nuestros tiempos: en 1400, un sultán "guiado por el profeta" destruyó esta obra maestra, ¡reliquia de los "tiempos de ignorancia"! Para el Islam, este monumento dedicado a "dioses falsos" no merece más que desprecio. La pirámide es profanada, la momia de Kéops es despedazada para despojarla de su oro y los últimos tesoros saqueados. Había muerto Dorcas Chase, hermano de Mary Ann, quien tuvo siempre fama de excéntrico. Lo demostró al dejarse morir de hambre en su cuarto, encerrado con llave. Dos esclavos de color cargaron el ataúd de plomo hasta la puerta de hierro de la tumba y esperaron a que otros dos abriesen y entrasen en primer lugar, provistos de antorchas. Se disponían los cuatro a descender por la escalera de piedra. Pero no llegaron a penetrar en la cripta. Lanzaron un grito de terror y abandonaron el lugar corriendo.
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