Las Profecías de Rasputín
¿Quién fue en realidad Rasputín: un elegido, un santo, un enviado de Dios, un loco, un fanático, un depravado y un oportunista?
Es de suponer que nunca lo sabremos con exactitud, pero como del hombre lo único que pervive es su obra y por sus obras se le conoce, e identificando a Rasputín con los hechos de su existencia, diremos que pese a toda la leyenda negra, Grigori Yefimovich tuvo una vertiente indiscutida de sanador y profeta.
Tal vez, en este enigmático campesino siberiano, la ley pendular del Yin y el Tang se daba en toda su amplitud y en él había luz y oscuridad alternativas.
Se afirma que curaba la hidrofobia, que volvía fértiles a las mujeres ancianas y otros muchos más prodigios que han llegado hasta nosotros y, en su tiempo, a los oídos de la zarina Alexandra vía de la gran duquesa Anastasia –no confundir con la desdichada hija de los zares, del mismo nombre-, su confidente.
La emperatriz, cuyo único hijo varón está enfermo de hemofilia, recurre a un “milagro” de Rasputín para aliviar los sufrimientos del pequeño zarevich que por aquel entonces cuenta tres años de edad, y, a distancia, y por medio de la oración, Grigori Yefimovich, frena una crisis del ilustre enfermito mejorándose éste posteriormente, ello convence a la zarina que cae bajo su poderoso influjo, y el resto ya es historia...
Pero he aquí algunas de sus profecías, hasta ahora no muy difundidas mas innegablemente reveladoras: el advenimiento del comunismo, las guerras mundiales, la contaminación, las madres de alquiler y hasta la fecundación in vitro, se nos muestran en ellas, por no hablar también de la contienda del Golfo Pérsico y del trágico acontecimiento, mucho más reciente, acaecido del pasado 11 de septiembre.
Leed pues y convenceros.
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